De la emoción a la decepción: la frustrada ilusión infantil que Alberto Fernández alimentó para aliviar la cuarentena

El presidente aseguró que las y los niños ya podrían salir de sus casas una hora al día, pero los gobernadores de las provincias más grandes se negaron a aplicar la medida

En cuestión de horas, las niñas y niños de Argentina transitaron de la emoción a la decepción.

Al decretar una nueva prórroga de la cuarentena para el 10 de mayo, el presidente de Argentina, Alberto Fernández, anunció el sábado flexibilizaciones al aislamiento que incluían la posibilidad de que los menores pudieran salir una hora al día acompañados de mayores.

«Confío en cada uno de ustedes, por eso vamos a autorizar que, diariamente, cualquier persona pueda salir en un radio de hasta 500 metros de su casa con fines de esparcimiento… los niños pueden salir acompañados de sus padres y los adolescentes pueden salir solos», afirmó.

Fernández respondió así a una preocupación social que había aumentado con el paso de los días en varios países sobre los derechos y necesidades de los menores de edad, ya que en Argentina llevan 47 días de cuarentena obligatoria sin que los contagios ni las muertes se hayan disparado ni saturado los servicios de salud.

Mientras, en las redes sociales comenzaban a multiplicarse los mensajes de agradecimiento por permitir la salida de niños y niñas, el presidente los convocó a comunicarse con él e incluso hizo gala de su uso del lenguaje inclusivo.

«A los más chicos sigan dibujando y mandándome sus dibujos por Twitter, sigan tratando de entretenerse en sus casos porque ellos pueden contagiarse y seguir sus vidas pero el problema es más difícil de resolver si contagian a un mayor. Le agradezco a cada chico, chica o chique que se quedó en su casa cuidando su salud y la de los demás«, dijo.

Niños y niñas respondieron al llamado presidencial y colmaron su cuenta con mensajes enviados por los padres y las madres de los menores.

«Gracias por apoyarnos, ¡los niños te queremos!», «Todo va a pasar», «Gracias por dejarnos salir 1 hora por día», «Yo me quedo en casa», «Gracias por cuidarnos, sos el mejor de todos, cuídate mucho», decían los dibujos que mostraban a Fernández con la banda presidencial, acompañado de Dylan, su famoso perro, arcoíris, corazones y unicornios. El presidente les respondió de manera individual para agradecerles su colaboración y paciencia.

Pero el mensaje sobre la cuarentena había sido confuso, porque el presidente dijo que las autoridades de cada provincia decidirían qué actividades se abrirían y cuáles se mantendrían prohibidas, pero no especificó que eso también incluía las salidas de los niños que ya todos daban por hecho.

Los gobernadores de varias provincias, en contra

Por eso, desde la noche del sábado, cuando se emitió el mensaje de ampliación de la cuarentena, hasta la mañana del domingo, cuando el decreto ya se había publicado, la discusión pública se centró en los permisos de salida una hora al día tanto de adultos como de menores, ya que algunos gobernadores comenzaron a poner en duda la viabilidad de aplicarlas en sus provincias.

Los gobernadores de varias provincias dejaron trascender en medios locales su inconformidad con la medida, ya que había sido inconsulta porque era una decisión que sabían que se estaba analizando pero que el presidente no había consensuado con ellos.

De manera sorpresiva, el domingo por la tarde los gobernadores de la ciudad de Buenos Aires y las provincias de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe, que son los distritos más importantes del país, emitieron un comunicado conjunto para explicar que en estas entidades la cuarentena se mantenía sin cambios ni flexibilizaciones, es decir, que nadie, ni adultos ni menores, podrían salir una hora a distraerse. Que las provincias se rebelaran así y se negaran a acatar un decreto nacional fue un hecho inédito en el país sudamericano.

«Se seguirá analizando la evolución de la tasa de contagios y, de ser ésta favorable, se evaluarán las diferentes alternativas que podrían permitir la habilitación de algún tipo de salidas de esparcimiento con modalidades restringidas», aclaró el escrito.

Los mensajes al presidente cambiaron de tono y de la alegría y las felicitaciones pasaron a los reclamos por haber ilusionado en vano a las niñas y niños que creyeron que podrían volver a jugar en algún parque cercano o simplemente salir de sus casas a dar una vuelta a la manzana.

Esta mañana, el vicejefe de Gobierno de Buenos Aires, Diego Santilli, explicó que todavía no es el momento de flexibilizar la cuarentena, aunque evitó polemizar con el presidente.

«No es sencillo lograr una coordinación para que la gente salga a la calle en ciudades como la nuestra. Basta con mirar Madrid, que además tiene una diferencia porque vienen bajando sus casos, pero nosotros estamos en crecimiento en los contagios y recién esta semana podemos analizar cómo ha repercutido el mayor flujo de personas en la semana de mayor apertura, que fue la semana pasada», dijo.

Fernández, en tanto, también aseguró que no tenía ningún tipo de problema con los gobernadores, y reconoció que en el mensaje del sábado le faltó aclarar que la decisión de permitir o no salidas y cualquier otro cambio dependía de ellos y no era una orden presidencial.

Cecilia González

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